sábado, 20 de diciembre de 2008

Y DE FONDO AQUELLA MELODÍA….


Caminaba entre sombras oscuras y difusas
Sin saber cual era la vía que me llevaría al lugar de salida.
Entre la oscuridad avance y avance, hasta que pise una nube blanca
Y no caí…no caí.
Entre las nubes pude correr y reír, pero aún así el blanco del espacio
no me permitía ver nada. Seguía sin saber donde estaba y todo era nuevamente difuso.
En mi corazón sentía paz y tranquilidad tanto en la oscuridad como en las nubes.
Aquellos espacios se mezclaban para mi y solo era yo..Nadie a mí alrededor me podía
encontrar y fue en ese momento cuando lo supe.
Corrí, y corrí hasta caer rendida de cansancio sintiendo como mi corazón se henchía de dicha; podía verte a ti, podía verlos a ellos y a todos y aunque no podía estar junto a mi felicidad era infinita y me gozo no terminaría jamás.
Desde mi lugar de luz y oscuridad en la soledad que no era soledad y que se llenaba sólo conmigo y con la alegría de saber cuanto los amaba y cuanto te amaba a ti.
Pude descansar, pude sentir por fin la paz que siempre busque y ahí ya lo sabía. Sabía que ya no era parte del mundo ya no pertenecía a nada solo a mi. Porque la muerte ya me había llevado de aquí.

domingo, 10 de febrero de 2008

PARA TI EL UNIVERSO ENTERO


Mira como canto con tu mirada
dulces melodías de amor infinito,
mira como sueño con tus manos tocando
cada espacio de mi piel porque te pertenece.
Mira como al atardecer mi alma se une con la
tuya en un dulce abrazo, en un cálido beso.
Escucha el latido que de mi corazón se convierte
en eco dentro de mi pecho entero.
Escucha como el viento limpia de mi rostro todo
deseo ajeno.
Siente como por tí volví a reír y a creer para así
alumbrar este inmenso amor que te entrego.
Juntos navegamos por el mar más caudaloso de
la inagotable tormenta que se ciñe a tu espalda,
juntos traspasamos los limites del éxtasis que se
genera en la sangre cuando nos encontramos.
Contigo el cielo,
contigo el mar,
contigo las estrellas, …
Y para ti el universo entero.

TINIEBLAS


Infinito es el viento que se ciñe sobre los arboles
que en un bosque sombrío en algún tiempo el
sol no alumbro.
Millares de lágrimas que de mis ojos cayeron,
entristecida mi alma un día se hayo.
Sueños que nunca fueron realizados,
piel que como carne un día se entrego.
Oscuras mañanas, penumbras sin amor, cuerpos
sin alma; que cual carroñeros me consumieron y
hoy vagan sin luz, añorando mi pasión.
Ángel de mi vida,
guerrero de mil batallas,
héroe de mis lamentos,
salvación de mi temor.
Mi corazón a ti te entrego.
Es mi ofrenda por tu calor,
mi alma es un reflejo que en tus ojos se iluminó.
Por ti las tinieblas se volvieron luz,
por ti mi sonriza otra vez se esbozo.
Nadie merece el sacrificio de aniquilar esta sensación,
erroneos pueden ser mis sentimientos, arrepentiento
puede traer mi decisión, pero no vivir la consecuencia
sería como cortar un eslabón.
Adonis de mis noches,
lujuria de mi corazón,
fuente de mis deseos,
violencia de pasión.
Eres mi luz, eres mi capricho y
mi agonía de sol a sol, a ti te
entrego mi alma, mi cuerpo
y mi infinito amor.
Mi guerrero, mi guardian...
eres mi estrella de salvación.

sábado, 3 de noviembre de 2007

DANZA SOLITARIA



Iba caminando, bailaba con el ritmo de la música,
era una mezcla de blues con algunas guitarras que
eran alusivas a sonidos rockanrolleros de los años 70’.
Entré, la puerta estaba abierta en el centro del lugar
estabas tú; llevabas minifalda y un sombrero negro,
en tu mano un cigarrillo. Tus cabellos desparramados
y tus labios rojos, como una guinda madura cuando cae
de un árbol. Te vi y lo supe mi camino y mi danza habían
encontrado a quien buscaban para cesar. Y ahora la gran
cuidad se nos abría para hacer de su noche nuestro hogar.

martes, 9 de octubre de 2007

VENUS Y EROS


No he tenido las palabras para escribir de ti versos.
No he tenido la inspiración para dedicarte una canción.
No he sentido tu cuerpo caliente junto al frío aire del
mar que se siente en el cuerpo cuando esta de frente
al infinito.
He pensado en olvidar aquella piel que llena de palabras
mis sentidos, que convierte en letras los latidos, que llena
de angustia a un amor no correspondido.
He pensando en odiar como se odia cuando no se es entendido.
He pensado en desear como cuando se desea lo perdido.
Pero recordar tus ojos llena de luz mi alma.
Pero recordar tu risa hace enaltecer mi
corazón de carne viva.
Pero desear tus cabellos sobre mi cuerpo
me hace explotar en una dulce y cálida alegría.
Eros eres ante mis ojos, Eros el dios que se ciñe
ante mi cuanto veo tu cuerpo desnudo y tu ojos
penetran en los míos para caer en un
dulce beso, lleno de deseo y de lujuria al sentir
el roce de tus dedos.
Atenea la musa que al pintor inspira, es la diosa
de la sabiduría, y qué sabiduría encierra un corazón
que clama sólo por ser roto con la maldad de tu
idolatría, qué sabiduría es aquella de un corazón que
no ve en nadie, ni siente en otro lo que ve cuanto
tu me llenas de alegría.
Venus es mi cuerpo que es una ofrenda para ti que
eres como un ángel con alma de acero.
Venus es mi sexo que está para cuando tú lo quieras.
Venus y misericordia soy yo que me entrego sin lamentos.
Venus es lujuria y Eros es su deseo, ambos penetrados
por la paridad del sexo. Ambos unidos por la irracionalidad
que encierra un amor que no es más que deseo.
Un amor que no quiere ser sólo parte de tu cuerpo,
pero que muere por ser un estado de un corazón de acero.
Porque en la negación del deseo se pierde la vida.
Porque en la aceptación del sometimiento es cuando más siento.
Porque he sido daga, he sido juez, he sido demonio
y mercenario de otros, que de mi se han envuelto,
que en mi han querido ver el cielo, aquel cielo que yo
te ofrezco aquella luna que clamo por hacer tuya.
Tan tuya como el sol que alumbra cada día te daría, como daría todo el océano para bañar tu cuerpo,
como daría todos los bosques para alimentar a tu ego,
como daría mi vida si para ti eso significara ver más halla del firmamento.
Como se da todo lo que para nadie más esta reservado, porque querer a alguien más no puedo.

sábado, 11 de agosto de 2007

MANDRÁGORA

Paisaje nocturno entorno pintado,
Paisaje extraño ajeno a nosotros
Retrato hermoso bañado de blanco.
Plateado es el cielo, el infinito nocturno
En la oscuridad de la noche la nieve te esconde,
tu sombra es presente y yo siento tu esencia.
Alma que vagas, espíritu perdido, tras mi espalda te escondes,
pero en el oscuro cielo yo igual te veo.
Ángel de la noche, con alas negras.
Ángel de la noche, con alma de hada.
Ángel de la noche, con mirada de tristeza.
Extiende tus alas que te llevan por el cielo.
Abre tu alma que se ven en un espejo.
Verdes son tus ojos, azul es tu reflejo,
Blanca es tu piel, rojo tu aliento.
Azules son tus ojos, plateado es su pelo,
blanca es su mirada y quemante como el fuego.
Yo los siento y los veo, acariciando mi pelo.
Ángeles caídos, gárgolas del cielo instrumentos de mi deseo.
Con la fuerza que llevo por ti mis alas yo extiendo.
Son blancas como las veo, pero teñidas con negro,
es rojo su reflejo de esa forma las siento.
Escucho el llamado y las extiendo,
levanto mi mirada y la oscuridad yo veo.
Entonces escucho mi llamado, en el pecho lo siento.
Ahora es el momento, soy un ángel y
voy a emprender mi primer vuelo.
La nieve cae sobre mi cuerpo y yo la veo,
son copos blancos en el cielo negro.
Entonces y en ese momento yo hacia ti vuelo.
En el cielo me esperas mi amado ángel negro,
eres bello ante mis ojos y por eso yo te venero,
largos son tus hermosos cabellos
y brillantes tus ojos veo,
con tu sonrisa tu blanca piel se ilumina y
es ahí cuando más te deseo.
Como partículas del cielo, como astros que brillan
en el universo entero volamos y nos perdemos,
juntos como una nebulosa, unidos como mar y cielo.

miércoles, 18 de julio de 2007

EXPLORACIÓN DEL SIN SENTIDO



Desde el primer poro que une al que le sigue
para juntarse en mi piel y formar mi cuerpo.
Desde el aliento que se paraliza cada vez
que mis ojos se cierran y ven la forma de
tu cuerpo que prende mi sangre que la calienta
que la explota.
Desde el fuego interno que me quita la respiración
cada vez que veo tus manos recorriendo cada parte
vibrante de mi.
Desde ahí siento que cada vez que veo tus ojos
encendidos en fuego que prenden mis vibraciones
internas para hacerlas explotar en un mar de emociones
y sensaciones que no controla mi cuerpo, que no controla
mi mente.
En un lugar donde sólo puedo sentir para olvidar
que existes y que no son tus manos las que me recorren,
las que me llevan al grado máximo de mi excitación
para volverse partículas que se queman con el calor
incontrolable de mi ser que se niega a dejar de sentir
porque actúa sólo cuando se mira de frente con el
erotismo que encienden entes que no tienen tu rostro
porque mi pasión es incontrolable y no se puede negar
ante la sensación que se esconde profundo y dentro de
mi interior.
Llevo en mi piel la catarsis provocada por el placer que
no puedo controlar, por los movimientos que gobiernan
mi cuerpo.
Y cada vez está más profunda la espina que llevo en el
corazón que no se suple, que no desaparece, que no se
quiere ir, aquella que me impide querer, que no me deja
ver, que no puede sacarte de mi.
Esa espina que ningún placer puede hacer desaparecer,
porque tu no eres el dueño del movimiento que me lleva
al éxtasis de lo incontrolable.
Esa espina que es tuya, pero que tu no quieres,
esa espira que se lleva mi corazón porque tu lo
desechas como una basura sin valor.
Dejo que el placer me guíe,
que sentir sea parte de mi respiración,
que un ángel con rostro de humano se
nutra de mi pasión, que un ángel sin culpa
de mi perdición goce de lo que a ti no te doy,
dejo que un ángel sea mi presa de la perdición
en venganza de mi maldita emoción.
Dejo que el fuego del infierno se apodere de mi,
que encienda la máxima expresión de mi pasión,
que me queme,
que me haga explotar,
dejo que el fuego del infierno con rostro de hombre
tome mi cuerpo y le haga hacer cosas que ciegan la
razón para dar paso a la pasión.
Dejo que el fuego del infierno me consuma porque así
exploto al infinito de mi sinrazón.
Y mientras dejo que mi cuerpo sea quien gobierne,
mi corazón llora sangre porque solo te quiere dar su amor.